miércoles, 30 de septiembre de 2009

Magia



La quiromántica me pronosticó un futuro prometedor. Éxito en los negocios, una magnífica mujer a mi lado y una familia unida y maravillosa.
Pero sabía que sus vaticinios estaban equivocados. Si yo había sido una vez capaz de confundir al polígrafo, estaba claro que también podía engañar a una vidente con las líneas de mi mano.

3 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Excelente, Javi.

David Moreno dijo...

Polígrafos, líneas de las manos, horóscopos, destinos... son tan fiables que no aciertan nunca, ¿o sí?

Un saludo indio

Javier López dijo...

Claro que no aciertan nunca, y más si eres capaz de engañarlos, en lugar de ponérselo fácil.
Me hacen gracia algunas personas que visitan a un/a vidente. Luego te cuentan que "me ha acertado todo". Y yo pienso... ¿no será que le has contado todo lo que necesitaba oír?
Gracias a los dos por vuestros comentarios.